Bávaro – un lugar que pasó de ser un asentamiento obrero a uno de los complejos turísticos más reconocidos del Caribe. Hoy en día, no solo son playas de ensueño y cócteles con sombrilla, sino también barrios vibrantes, una gran importancia económica y una cultura única. Descubra cómo es el corazón del turismo dominicano, desde las calles de Friusa hasta los lujos de Los Corales.
Historia y desarrollo de Bávaro
Cuando miramos las fabulosas playas de Bávaro, es difícil creer que hace solo unas décadas era simplemente… un lugar de trabajo. Este distrito en la parte oriental de la República Dominicana, ubicado en la provincia de La Altagracia, se estableció en la década de 1960 como una zona residencial para los trabajadores que construían el famoso complejo de Punta Cana. Es decir, cero complejos turísticos, cero lujos, solo arena, sol y mucho trabajo duro. Pero como el lugar ya parecía una postal, no pasó mucho tiempo hasta que los inversores vieron en él una fuente de ingresos.
De un humilde asentamiento a una estrella del Caribe: así se puede describir brevemente el camino de Bávaro. Gracias a las enormes inversiones en turismo, la construcción de hoteles, carreteras, el aeropuerto de Punta Cana y el resto de la infraestructura, se ha convertido en uno de los principales destinos vacacionales de esta parte del mundo. La guinda del pastel fue el año 2002, cuando se celebró aquí la XII Cumbre Iberoamericana. Este evento solo selló la importancia internacional de la región y demostró que Bávaro no es solo una playa y un cóctel con sombrilla, sino también un lugar a tener en cuenta.
Desde entonces, el turismo se ha convertido en el principal motor, tanto para la economía local como para el desarrollo de la propia ciudad. ¿Qué significa esto en la práctica? Más hoteles, más trabajo, más viviendas. La población crece, las inversiones fluyen a raudales y la vida en Bávaro gira como una batidora bien engrasada con un batido tropical.
Características de los barrios de Bávaro
Bávaro no es solo un “wow” turístico, sino también muchos barrios diferentes: algunos vibran las 24 horas del día, mientras que otros son tranquilos y huelen a hierba recién cortada de un campo de golf.
Friusa – el corazón de la comunidad local
Si Bávaro tuviera su centro de mando, sería Friusa. Es un barrio donde la vida transcurre… con bastante normalidad, sin todo el brillo turístico, pero con un auténtico ambiente tropical. Aquí encontrará todo lo que los residentes necesitan para su vida diaria:
- tiendas y negocios locales,
- bancos, comisarías, oficinas,
- viviendas de clase media, principalmente para personas que trabajan en hoteles y complejos turísticos cercanos.
Curiosamente, Friusa es también un crisol cultural: aquí vive una gran comunidad de inmigrantes, especialmente de Haití, lo que añade color al barrio y le da una energía multicultural.
Downtown Punta Cana / Coco Bongo – centro de fiestas
En cuanto a la diversión de alto nivel, Downtown Punta Cana no hace prisioneros. Un barrio moderno, lleno de vida y neones, que fue construido pensando en aquellos que aman las compras, la buena comida y… las fiestas hasta el amanecer. ¿Las principales atracciones? Aquí están:
- clubes nocturnos (encabezados por el icónico Coco Bongo, donde el espectáculo es una verdadera bomba: música, baile, acrobacias, láseres y confeti);
- centros comerciales;
- restaurantes que sirven platos de todo el mundo.
Los turistas que buscan emociones nocturnas se sienten aquí como pez en el agua (o en un cóctel con sombrilla 🍹).
El Cortecito – un pueblo con encanto junto al mar
Ahora una historia completamente diferente: El Cortecito es un pequeño pueblo caribeño en medio de la locura turística. Cerca de la playa, cerca de la gente y lejos de los enormes complejos turísticos anónimos. Aquí reina un ambiente relajado y local: encontrará artesanías, pescado frito y zumos de mango en la esquina. No es de extrañar que los turistas vengan aquí para sentir el verdadero Caribe, sin el filtro de la “comercialidad”. Es el lugar perfecto para aquellos que no buscan mármoles y pomos dorados, y a cambio quieren perderse en el ambiente local.
Cocotal Golf & Country Club – lujo con vistas al verde
Si le gusta la tranquilidad, mucho espacio abierto y el golf, Cocotal es su lugar. El barrio parece sacado de un catálogo:
- un campo de golf de 27 hoyos diseñado por el maestro español José “Pepe” Gancedo;
- residencias con piscinas, terrazas y palmeras que dan sombra exactamente donde se necesita;
- seguridad, tranquilidad y todo “llave en mano”.
Es una zona muy apreciada por los expatriados y los residentes más adinerados: tranquila, lujosa, lejos del bullicio.
Los Corales – con vistas al paraíso
Por último, Los Corales, un barrio que se encuentra literalmente en la playa. Y no cualquier playa: su costa es una de las más bellas de toda la región: con aguas cristalinas, arena fina y palmeras inclinadas características. Aquí encontrará apartamentos de lujo y hoteles boutique, por lo que es una excelente ubicación para aquellos que quieren vivir “en primera línea de playa”. Al igual que Cocotal, es un lugar popular entre turistas, expatriados y aquellos que quieren despertarse cada día con vistas al mar.
Importancia económica y cultural
Seamos claros: Bávaro es el motor del turismo dominicano. El corazón de la industria, que late fuerte, ruidoso y no tiene intención de desacelerar. Millones de turistas pasan por aquí cada año, y eso significa una cosa: el negocio está en marcha. Y no solo en los hoteles.
Una economía que no duerme
Empecemos por el hecho de que el auge turístico no solo beneficia a los hoteles y complejos turísticos, sino que también impulsa otras industrias. ¿Los restaurantes locales necesitan productos frescos? Los agricultores y pescadores tienen trabajo. En la práctica, esto es más o menos así:
- la agricultura suministra verduras, frutas, arroz y leche a hoteles y restaurantes;
- la pesca abastece las cocinas con pescado fresco y marisco, directamente de la red al plato;
- el transporte, la construcción, el comercio: todo se desarrolla gracias a que la región está llena de vida turística.
También cabe añadir que la provincia de La Altagracia, donde se encuentra Bávaro, es uno de los principales productores de caña de azúcar (sin la cual no existiría el ron), arroz, leche, así como carne de vacuno, ya que la ganadería aquí es bastante buena.
Cultura de corazón
No olvidemos la cultura, porque es lo que da alma a este lugar. En Bávaro se escucha principalmente merengue y bachata, dos géneros musicales que son para la República Dominicana lo que los pierogi son para Polonia. A veces tranquilos, a veces apasionados, pero siempre tocados con el corazón. En las calles, en los bares, en las playas, la música está simplemente en todas partes. Y en cuanto a la cocina, aquí reina:
- el mofongo, plátanos fritos machacados con ajo (a veces carne o camarones),
- la bandera, plato nacional de arroz, frijoles y carne, que se asemeja a una bandera (de ahí su nombre).
Aeropuerto de Punta Cana
Por último, cabe mencionar el aeropuerto de Punta Cana (PUJ), sin el cual el fabuloso complejo turístico sería mucho más difícil de acceder. Es el aeropuerto más transitado del Caribe y, curiosamente, el primer aeropuerto internacional privado del mundo, establecido ya en 1983. ¿Qué hay que saber sobre él?
- Maneja más de 8 millones de pasajeros al año.
- Conecta la República Dominicana con 64 ciudades en 26 países, principalmente en Europa, América del Norte y del Sur.
- Tiene dos pistas de 3100 metros cada una (lo que significa que incluso grandes aviones pueden aterrizar aquí sin problemas).
- Las terminales son modernas y están preparadas para recibir hasta 5000 pasajeros por hora.
Gracias a este aeropuerto, turistas de todo el mundo pueden llegar rápidamente a Bávaro y Punta Cana, lo que solo refuerza la posición de la región como capital turística de la República Dominicana. ¿Y sinceramente? No es de extrañar que tanta gente haga las maletas cada año y elija este lugar, especialmente cuando la primera vista al aterrizar son palmeras y un hermoso clima soleado.
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Robert Stawiarz
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