¿Ya ha pasado la fecha prevista de entrega del apartamento y las obras todavía continúan? Es normal que el cliente empiece a preocuparse.
Los retrasos en República Dominicana ocurren y no tiene sentido fingir lo contrario. Sin embargo, el simple hecho de aplazar una fecha de entrega no significa automáticamente que el desarrollador quiera estafar a alguien.
Una construcción puede avanzar más lentamente por muchas razones: permisos que tardan más de lo previsto, procedimientos relacionados con CONFOTUR, lluvias intensas y condiciones tropicales, dificultades para encontrar equipos de construcción disponibles, retrasos en la entrega de ascensores, ventanas, sistemas de aire acondicionado o equipamiento, así como objeciones presentadas por hoteles cercanos, organizaciones o residentes de la zona.
Esto no significa, por supuesto, que todos los retrasos deban aceptarse sin hacer preguntas. Lo más importante es comprobar qué está ocurriendo realmente en la obra y cómo actúa el desarrollador: si mantiene la comunicación con los clientes, muestra el avance de los trabajos y explica claramente las razones del cambio de fecha.
¿Cuáles son las señales positivas?
Una buena señal es que los trabajos continúen y que el desarrollador muestre avances reales en la construcción. La comunicación también es fundamental: debe indicar una causa concreta del retraso, presentar un nuevo calendario y estar dispuesto a responder las preguntas de los clientes.
En una situación así, el aplazamiento de la entrega puede seguir siendo estresante, pero no tiene por qué significar inmediatamente que exista un problema grave. Lo más importante es la transparencia y comprobar que las declaraciones del desarrollador estén respaldadas por acciones visibles.
¿Qué debería generar preocupación?
Una señal preocupante es que la construcción permanezca paralizada durante meses, que se pierda el contacto con el desarrollador y que las fechas se sigan aplazando sin una explicación clara.
También puede ser problemático que no existan fotografías recientes, informes de obra, información sobre el avance de los trabajos o respuestas concretas a las preguntas de los clientes.
Cuanta menos comunicación haya y menos actividad visible exista en el lugar, mayor será la necesidad de revisar cuidadosamente la situación. Un retraso por sí solo no tiene por qué significar una estafa, pero la falta de transparencia siempre debería encender una señal de alerta.
Siempre estamos del lado del cliente
En Casa Dominicana, nuestra colaboración no termina en el momento de firmar el contrato. Si aparecen retrasos, nos ponemos en contacto con el desarrollador, solicitamos explicaciones, comprobamos el avance de los trabajos y mantenemos al cliente informado sobre la situación actual.
Cuando es necesario, negociamos en nombre de nuestros clientes. Hablamos sobre nuevas fechas, adendas al contrato, condiciones de entrega y posibles soluciones cuando la situación empieza a alejarse de lo acordado inicialmente.
No podemos prometer que ningún proyecto inmobiliario vaya a sufrir retrasos. Sin embargo, sí podemos prometer que el cliente no tendrá que enfrentarse solo al problema.
Lo acompañamos durante la elección de la propiedad, la firma del contrato, la construcción y la entrega, y también cuando es necesario defender sus derechos.
Paweł Bączkowski | +1 (849) 564-6630




